domingo, 26 de febrero de 2017

El legado de Pablo Ráez

No conocía la historia de Pablo Ráez. La conocí justo el día en que se apagó su vida y las redes sociales empezaron a hacer eco del gran ser que nos había dejado.

Hace un tiempo venía pensando en instaurar una sección en el blog sobre personas que hacían el bien y que con ello inspiraban a las demás. Una sección que se llamase Historias inspiradoras. No sabía por donde empezar y no quería repetirme en lo que cada día se presentaba en las redes sociales.

Ahora ya sé por dónde empezar y quién merecía plenamente el primer puesto de cuánto pudiese yo tomar en consideración para hablar de la bondad y de la lucha por un mundo mejor.

Siento mucha pena al ver morir a personas que sólo se merecían la vida más bella que cupiese imaginar. Por ello, desde aquí no quiero apenar a nadie: Pablo decía que la muerte era parte de la vida y que no había que odiarla, sino aceptarla.

En esta entrada quiero rendirle un homenaje y hablar de él porque uno sólo se muere verdaderamente cuando cae en el olvido por los demás. Y yo quiero recordarlo.

Él, aún enfermo y con complicaciones, promulgaba que había que amar todo lo que hacemos, todo lo que tenemos. Valorar cada segundo que estamos vivos, el hecho de poder andar. ¡Tener salud! 

Por eso, yo quiero agregar que cuando tú, el que estás leyendo esto, te quejes de tonterías, pienses en cosas materiales o hables mal de la vida, pienses en el amor tan grande del que hablaba él y valores la suerte que tienes de poder seguir vivo. 

Todo tiene solución menos la muerte. Sientas lo que sientas, pienses en lo que pienses, compara tu vida o tu problema con el sufrimiento de Pablo. 

Date cuenta que una leucemia puede llamar a cualquier puerta y que nadie está a salvo de nada.

Aprovecha la vida, haz el bien. Ama sin límites a tu alrededor y ten empatía con las personas.

Quiero compartir uno de los textos más bellos de Pablo que leí ayer para cerrar mi post.

Descanse en paz, la persona tan increíble que fue.

Él fue capaz desde su cama, con la ayuda de sus redes, de multiplicar por mil la donación de médula en España. 

Luchó por el bien, sin ánimo de lucro e hizo saber que las cosas no son malas ni buenas, sino que es nuestra mirada las que las tiñe de un color o del otro.

Si alguien hay que admirar en el mundo es a personas como él. 

Parezcámonos un poco más a él y a su gran corazón. 

Tomemos ejemplo y luchemos por cosas necesarias. 

Déjemos las estupideces de lado y aprovechemos el tiempo que nos quede de vida. 

Porque al fin y al cabo todos morimos y el mejor legado que podemos dejar es haber dedicado la vida a algo que mereciera la pena. 

Pablo Ráez, 16 de enero de 2017:

He tenido una reflexión que me gustaría compartir con vosotros.

Vivimos en un sistema de vida en el que trabajamos y ganamos dinero por tiempo, es decir vivimos por y para el tiempo.

Vivimos esclavos de este sistema que se basa en la pura burocracia.

El planeta se está degenerando poco a poco, lo estamos destruyendo, derretimos los polos, producimos sin control,provocamos guerras, asesinamos personas y un largo etcétera que hacen que este mundo alcance su fin y todo esto lo estamos produciendo por dinero.

No somos felices con lo que tenemos, siempre queremos más.

La vida se debe basar en lo básico que se necesita y vivir en un sistema que realmente mire por cada persona y por cuidar este impresionante planeta lleno de belleza.

Tenemos que ser más felices y ver realmente lo que estamos haciendo por y para el mundo,tenemos que empezar a darnos cuenta de la importancia que tienen realmente las cosas y valorar las verdaderamente importante.

Demos más amor, primero a uno mismo y después a el mundo.

Hasta que no te quieres a ti mismo no puedes querer a los demás.

Demos más sonrisas, demos más abrazos, demos más paz , demos la mejor versión de nosotros mismos.

Demos gracias a la vida por darnos el gran lujo de poder despertarnos cada mañana , seamos más agradecidos.

¡Gracias por haber existido, Pablo! 

Si en el mundo hubiese más personas como tú todo sería taaaan diferente. 

Desde aquí, mi más sentido pésame a sus seres queridos.

Con todo mi cariño,

Adriana.

martes, 21 de febrero de 2017

Entrevista a Silvia Marsó

¡Hola a todos! Hoy tenemos con nosotros a una gran actriz. Es todo un honor que haya aceptado inaugurar el apartado de Espectáculo… ¡Vamos a ello!


Por todos es conocida Silvia Marsó, que a pesar de comenzar su trayectoria en el Un, dos, tres es una gran dama del teatro, con incursiones conocidas en televisión como en Ana y los siete o más recientemente Gran Reserva – El Origen. En teatro, estos últimos tiempos, ha pasado por Yerma, El zoo de cristal y actualmente La puerta de al lado, antes de embarcarse en su próximo proyecto 24 horas en la vida de una mujer.

A Silvia Marsó le han hecho muchas entrevistas, por eso no pretendo entretenerme en preguntar cosas sobre las últimas obras o facetas ya conocidas. Ahondemos en la persona que hay detrás de la actriz que todos conocemos.



Bienvenida seas, Silvia Marsó, a mi blog. Es todo un honor que inaugures una sección hermosa donde tienen cabida todas las personas que trabajan en el sector del espectáculo. En primer lugar, me gustaría que nos hicieses participes de dónde proviene el impulso que cada mañana te permite enfrentarte a esta profesión tan dura, arriesgada y maravillosa. Amor, sacrificio, público, familia, arte.

¿Qué ha permitido que sigas durante tantos años en ella?

Supongo que tendrá que ver la ilusión o la vocación, que me acompañan desde que era una niña. Lo importante es no perder la ilusión y las ganas de trabajar porque esta profesión tiene muchos altibajos y mucha incertidumbre.


¿Cómo has sido capaz de moverte entre tantos proyectos y conseguir vivir de ello? Bien sé lo duro que es ser actor y los altibajos que ello supone.

Es cuestión de tener paciencia, de prepararse constantemente y de no tener prisa. De disfrutar de cada momento que la profesión te ofrece. Y, sobre todo, aprender mucho de nuestros mayores: los actores consagrados. Ver mucho cine, mucho teatro y muchos vídeos de otras obras.


¿Qué quería ser la Silvia pre-actriz? Es decir, ¿siempre pensaste en serlo –teniendo en cuenta lo joven que empezaste a hacer de mimo por las calles de Barcelona adoptando el apellido de Marcel Marceau- o soñabas con ser otras cosas antes que ello?

No. Siempre soñé con ser actriz. Lo tuve muy claro desde los 10 años y nunca he dejado de sentir que era el trabajo que quería hacer el resto de mi vida.


Cuéntanos un poco sobre tus luchas: tu amor por los animales, tu vinculación a Greenpeace; tu fe y tu apoyo por los nuevos actores.

Me puse muy contenta cuando Greenpeace abrió su delegación en España, hace más de 25 años. Enseguida me hice socia porque desde la tierna infancia he sentido un amor infinito por la naturaleza. Creo que el hombre no es justo con ella y que no sólo perjudicamos al planeta, sino que también nos perjudicamos a nosotros mismos.


¿Cuáles son las características imprescindibles para ser un buen actor?

No lo sé. Creo que hay algo innato, que no se puede aprender en las escuelas, no es tangible. Creo que quien lo tiene es porque el destino ha querido que así fuera. Lo importante es respetar ese don que te ha dado la naturaleza y prepararte a fondo, para poder desarrollarlo.


¿Crees que pese a que el estudio es necesario, muchos actores sin él brillan por su talento antes de llevarlo a cabo, y, sobre todo, crees que pese al estudio, algún actor puede llegar a carecer de lo necesario para dedicarse a la profesión?

Creo que lo importante es intentarlo y que no sabemos quién puede llegar o quién no. Lo más importante, repito, es no tirar la toalla y procurar siempre avanzar poco a poco, con tesón y con muchas ganas de aprender. Me consta que, por ejemplo, Paco Rabal nunca estudió para hacer de actor. Era técnico de luces en los rodajes en los años 60 en España. Un día tuvo que hacer una sustitución de un actor que se había puesto enfermo. Tenía tanta verdad y tanta vida interior, tanto poder de comunicación, que aprendió el oficio enseguida y se convirtió en uno de los actores más importantes que hemos tenido. Y este es un ejemplo de lo aleatorio, imprevisible y mágico de nuestro oficio.


En relación con ello, coincides con Ana Belén en el discurso que dio por su Goya de Honor cuando manifestó las dificultades de la mujer en una profesión como la actuación. ¿Cuál es tu posición en este tema?

Creo que en España estamos muy por debajo del nivel de paridad que hay en otros países europeos. Estoy absolutamente de acuerdo con las palabras de Ana Belén y no sólo eso, sino que pertenezco a la junta directiva de la asociación CIMA, que es la encargada de hacer estudios y luchar por la igualdad de la mujer en los medios audiovisuales, cine y televisión.

Afortunadamente, ya somos muchas socias. En uno de los estudios más recientes, se comprobó que siempre hay más directores nominados a premios que directoras; siempre hay más personajes masculinos que femeninos en las películas. Eso también ocurre con los departamentos técnicos de sonido, luces y cámaras, así como con las guionistas y productoras. Poco a poco, iremos logrando la igualdad que existe en Francia, en Inglaterra y en otros países europeos.

[Nota agregada a lo que dice Silvia Marsó: Si deseáis saber más sobre CIMA, sólo tenéis que dar click en el siguiente enlace: http://cimamujerescineastas.es/que-es-cima/].

Hay muchos actores que se consideran personas tímidas pero que son capaces de enfrentarse con mucha fuerza al público. ¿Cómo te consideras tú?

No tiene nada que ver una cosa con la otra, no importa si eres una persona extrovertida o introvertida. Pues, cuando aprendes a trabajar tus propios sentimientos y tus resortes internos para interpretar, aunque seas una persona introvertida lo logras. Incluso creo que para las personas más tímidas puede ser mejor porque es una forma de convertirse en otro personaje que no eres tú. Y precisamente eso te abre muchas vías de comunicación.


Por último, ¿qué sueñas con aportar y qué aportas al mundo a través de tu trayectoria y tu persona?

Desde mi granito de arena, creo que lo que aporto es el hecho de poder llevar textos de autores muy importantes a las tablas para que el público escuche lo que nos dicen esas obras maravillosas.

Para mí es un honor ser el vehículo para que esas obras de la dramaturgia de todos los tiempos lleguen al público de hoy. ¡Ver a gente joven en el patio de butacas me llena de alegría!

[Nota agregada: Yo misma estuve viendo a Silvia en Yerma cuando estuvo en Barcelona en el año 2014 y debo decir lo maravillosa que me pareció su actuación, lo genial me pareció la escenografía, los actores y la obra en general del gran Federico García Lorca. Su obra me llevó a conocer a una actriz como ella.
En un contrapunto totalmente subjetivo, estuve en la Comédie française en París, donde los actores siempre actúan en el mismo lugar y tienen un sueldo fijo, viendo La casa de Bernarda Alba del mismo autor.
Argumento lo siguiente: la escenografía era una belleza y eran buenos actores, sin embargo, la protagonista principal para su gran trayectoria no me pareció la mitad de trabajada y ceñida a la obra de Lorca como me lo pareció Silvia.
Comparen lo siguiente: en la obra de Yerma que protagonizaba Silvia había bastante público, pero no rebosante, por lo menos ese día -3 días después del estreno-. Aplaudieron bastante. En París, el público, dos semanas después o más del estreno, era rebosante. Los aplausos fueron incesantes durante casi diez minutos. Me sentí desolada al vivir aquello y pensé, como dice Silvia, que ojalá España llegué a eso algún día, lo más pronto posible (por ello hay que llevar a cabo una tarea de concienciación).
En Francia es raro ir por la calle con gente joven y que no te hablen de las obras de teatro que se están estrenando. Por cosas así hay que apoyar a los actores de este país, que derrochan calidad y pasan precariedades. Silvia es una valiente y lucha mucho más de lo que puede apreciarse. Soy consciente incluso de que es su propia productora.
Por ello, viva la cultura y no ceséis de dar amor y espacio en vuestras vidas a la cultura. Recordad que un país sin una buena cultura pierde mucho como país.
Después de mi parrafada, seguimos…]


¿Cuáles son esas cosas maravillosas qué legas a tu hijo y qué crees que la gente tendría que comprender y valorar más?

Creo que lo que más me he preocupado de darle ha sido siempre mucho amor. Enseñarle valores como la solidaridad, el respeto por la naturaleza y por el prójimo. Y, sobre todo, la sinceridad y la honestidad, que para mí son los valores más importantes. Pero, como hemos hecho todos, tiene que aprender equivocándose. 


Hasta aquí. Soy consciente de tu nivel de trabajo y te agradezco tus respuestas y tu presencia e inauguración de esta sección. Te deseo lo mejor. Siempre al otro lado, Silvia. Hasta siempre.

Espero que os haya gustado. Me gustaría conocer vuestras opiniones.

Hasta pronto y feliz día, amigos.

Un abrazo,

Adriana

martes, 14 de febrero de 2017

Mi método de escritura

¡Hola a todos!

Hice una encuesta en Twitter sobre posibles temas sobre los que escribir en el blog y salió como ganador Método de escritura. No sé qué esperan los que votaron, realmente, pero en esta entrada voy a hablar de mi método de escritura tanto para poesía como para novela.

Hace ya bastantes años que escribo. Cuando era más pequeña lo hacía a mano y en libretas. Cuando vino el ordenador, lo utilicé bastante. Sin embargo, no me bastaba para escribir como yo quería. Muchas veces, viéndome frente a las teclas en una pantalla en blanco, me desanimaba. Era completamente diferente si comenzaba a narrar ese fragmento en una libreta y después lo pasaba a ordenador para corregirlo y darle forma. De lo que deduje que mis libretas siempre serían el esbozo de mis proyectos.

De izquierda a derecha:
1) Cuaderno de 2014 donde tengo el esbozo de mi primera obra de teatro, una novela que no continué y poesía.
2) Libreta en la que narré muchos de los capítulos del segundo borrador de mi primera novela (que, efectivamente, después pasaba a ordenador).
3) Libreta donde comencé a narrar mi segunda novela.
4) Cuaderno para fragmentos de novela y con ejercicios a modo de diario para coger costumbre de escribir cada día.
Hace ya más de un año pasé a otro método que me encanta: los Cuadernos de todo, que tan conocidos serán para los lectores de Carmen Martín Gaite. En ellos escribo todo todo todo lo que me viene a la cabeza. Ya sean ideas para poesías, novelas, temas de los que hablar… Textos, capítulos, fragmentos o relatos. Ello me ayuda a no dejar para más tarde lo que hierve en mi cerebro. Me permite cogerlo más tarde y pasarlo a ordenador o desarrollarlo. También lo utilizo para escribir mientras pongo una canción (son mis mejores textos a mi modo de ver) aunque normalmente escribo con música.

El de la izquierda el primer Cuaderno de todo oficial.
El de la derecha el segundo, aunque tuve uno pequeño en el bolso donde narré mis aventuras en París.
Los Cuadernos de todo nunca o rara vez contienen poesías. La poesía siempre la escribo en cuadernos más finos y separados del Cuaderno de todo que esté utilizando en ese momento. Así la recopilo toda junta y cuando la paso a ordenador la retoco y voy formando la antología. Escribo mucha, muchísima poesía y solo muy pocas me convencen de verdad, aunque a algunas les tengo un cariño especial y aunque no sean las mejores me las sé de memoria de tanto haberlas leído. Si me animo, algún día os mostraré alguna.

Estas son mis dos últimas libretas de poesía. La de la izquierda de los últimos meses del año, la de la derecha la libreta que utilizaré para poesía este año hasta que se me acabe. 
En esta última foto muestro cómo me gustan las libretas: de rayas. Me gustan porque me queda el texto recto y no me interrumpe como ocurre si los cuadros son muy marcados. Si me gusta mucho la libreta no me importa, pero estos últimos tiempos siempre que me he comprado libretas o cuadernos, han sido de rayas. 


Mi próximo Cuaderno del todo será este, que contenía el principio de una tercera novela que no me convenció:


En definitiva, no hay nada más bello que tener la vida en libretas y no olvidar la escritura a mano, la escritura automática y en cualquier sitio. En algunos de los cuadernos que veis en las fotos escribí en aviones en turbulencias viniendo para España. Todo se recuerda mejor cuando es a mano y con fechas. 

Cuantas más tecnologías hay, más me reafirmo en mi tendencia a las libretas y a los borradores a la antigua. Los agradezco cuando me pongo ante la pantalla.

Y hasta aquí puedo leer. Si os quedáis con ganas de verlos por dentro, lo siento. No soporto que los lea nadie, a no ser que yo los enseñe. Son como un laboratorio de pruebas y yo, como buena experimentadora, adoro enseñar el resultado y dejar las dudas a la imaginación de los demás... 

A pesar de eso, mi madre se sabe las historias mejor que los propios cuadernos que las contienen. No porque las lea, sino porque es la primera receptora de mis ideas. Porque mis ideas me vienen en un segundo subiendo al coche, en un autobús o cruzando un paso de cebra y también así las desarrollo. Mientras ocurre la vida, las escribo en la mente (mi mejor cuaderno) y solo cuando lo veo todo claro como la luz del día, vierto la historia en papel. No negaré, por otra parte, que, a veces, sin ideas me pongo a escribir lo que me pasa por la mente. Hay que probarlo todo. Este oficio es duro pero da infinidad de posibilidades. 

Quisiera agregar que odio que me digan que escribir es mi hobby. A título de apunte, escribir es la pasión de mi vida, mi manera de ver el mundo y mi aspiración más bella. 

Hasta pronto amigos, 

Espero que os haya gustado la entrada. Este es mi método, que cada uno sea feliz con sus máquinas de escribir, sus libretas o sus ordenadores.

Ay, se me olvidaba: ¡me encantan las plumas! Pero eso ya es otra historia, que os contaré próximamente. Porque mi pasión por lo bolígrafos nació mucho antes que por las libretas. Me fijo hasta los que llevan los presentadores de televisión, para que os hagáis una idea. Mi familia lo sabe, a mí me regalan un bolígrafo y es como si me hubiesen dado un premio. Quizás esa pasión por ellos era la que siento hoy por utilizarlos escribiendo.

Un abrazo a todos,

Feliz semana.

Adriana

sábado, 11 de febrero de 2017

Top 10 cantantes francófonos

En este top francés quería hablar de los cantantes franceses en activo a los que escucho e incluir en un pequeño anexo los títulos sueltos que me encantan de otros artistas francófonos. El top no es por orden de gustos. El único número que sería inamovible para mí es el número uno por lo que cuento seguidamente…

1) Mylène Farmer

Mi número uno es Mylène Farmer porque fue la artista francesa que me hizo aprender francés. Que haya ido a la Sorbona a estudiar en francés tiene como precedente saberme toda su discografía, escuchar infinidad de entrevistas. A ella le debo haberme decidido leer al filósofo Michel Onfray y a la maravillosa escritora Amélie Nothomb (de la que voy a hablar próximamente).

Descubrí a Mylène con su Désenchantée (una letra aplicable al mundo de hoy en día), en España la versión conocida es la de Kate Ryan. a partir de ahí fui navegando por su discografía. Desde el año 2011 la sigo y los álbumes que he seguido en tiempo real son Monkey me y Interstellaires. Mi favorito es Innamoramento y Anamorphosée. Como canciones tengo muchas pero además de Désenchantée agregaría: Du temps, Innamoramento, Consentement, Mefie-toi, L’instant X, XXL, Sans contrefaçon, Appelle mon numéro, City of love, Ici-bas, C’est pas moi, C’est une belle journée, Optimistique moi, Comme j’ai mal, C’est dans l’air, Je te rends ton amour, Pardonne moi… Perdonad pero no acabaría, dejo tanto en el tintero…

Os animo a descubrirla porque tiene una variedad enorme de canciones y una capacidad inagotable de innovación –volveré a hablar de ella en próximos post.    

Me quedo con algo que dijo: “No trabajo para ser conocida, sino reconocida”. Por mi parte, estás más que reconocida. Gracias por llevarme de la mano de tus canciones a vivir en la capital francesa y enfrentarme al terrible ritmo de la Sorbona de derecho.

2) Jain

Jain es de mis últimos descubrimientos. Ella es una artista francófona pero canta en inglés. Permitamos la excepción, pues lo merece. Mucho quizá la conocéis por el anuncio del Corte Inglés, pero antes de eso reventó el ranking francés. Así la conocí yo. Os animo a escuchar el disco entero de Zanaka y a leer sobre sus influencias. Las letras de sus canciones son positivas y sus melodías llenas de ritmos venidos de otros culturas. Larga vida a esta carrera incipiente. Empezó poco a poco y con poco y llegará muy lejos, esta alma de artista joven y luchadora. Llena de buenas vibraciones, no le perdáis la pista.

3) Cœur de pirate

Ya cuando estaba aprendiendo francés, escuchaba Adieu, pero últimamente Cœur de pirate sorprende con su sencillo Vivre ou ne pas vivre con Les Souliers Rouges. Entrad en sus listas y serviros vosotros mismos. Llena de estilo y sensibilidad, una cantante a tener en cuenta en el panorama francés.

4) Lara Fabian

La primavera y el verano antes de irme a vivir a París estuve Lara Fabian arriba y abajo. Una soprano que ha cantado a dúo con Laura Pausini La solitudine, con sencillos como I will love again/Otro amor vendrá, Je t’aime y Deux ils, deux elles, entre tantos otros… Sin duda, una artista con buenas vibraciones y delicadeza. Ahora mismo no la escucho mucho, pero hay tiempos para todo. Ha cantado en gran variedad de idiomas, en tantos como habla e incluso más. Es una poliglota sin límites. Su voz, alejada de grandes discográficas en ocasiones, la ha mantenido a flote en un mundo tan difícil. También candidata a Eurovisión y una pequeña niña que ya tenía claro lo que sería y dedicó todos sus esfuerzos a ser quien es.

5) Stromae

Stromae y su Alors on dance, Papaoutai o Formidable. Un artista que parece decir nada mientras lo dice todo. Con un ritmo y una presencia sorprendente, lanza verdades por los aires. Os animo a escuchar estas canciones como mínimo.

6) Indila

Hace algunos años que no saca disco pero su sencillo Dernière danse la calificaba como una gran promesa francófona. También destacaría Tourner dans le vide y SOS. Ella reivindicaba como toda su familia sabía cantar muy bien y como eso no evita que muchas personas mueran en países sin posibilidad. Una artista llena de buenas intenciones y con una sensibilidad maravillosa. Me trae bonitos recuerdos de allá por el año 2014.

7) Zazie

Escuchad Je suis un homme. Es la mejor carta de presentación. Ha cantado a muchos temas sociales aun cuando parece que no lo hace. En su sencillo Ródeo habla de la droga, en el que os animo a escuchar, las carencias de los seres humanos. A partir de ahí yo me perdí en Oui, 20 ans, Rue de la paix, Être et avoir, Pise, Tais-toi, Zen… Descubridla, es una compositora destacable y una artista interesada en la sociedad. La joven Zazie estudió español, escuchémosla a ella cantarnos en francés. Y sí, la conocí cuando la vi en La Voz –versión francesa-.

8) Zaz

En el pasado confundía a esta con la anterior no me lo perdono. De Zaz os recomiendo sin duda Je veux y On ira. A partir de ahí dejaros llevar por esa artista que sin previo aviso se pone a cantar en las calles de Montmartre.

9) Florent Pagny

Os animo a escuchar a Florent, que podríamos considerar un cantante bilingüe, aventurado al español. Sus últimas canciones: Habana, Encore… Y en francés recomiendo Là où je t’emmènerai, que me tranquilizaba mucho en épocas de exámenes, Savoir aimer, Vivre avec toi, Bienvenu chez moi y su versión de Oh happy day.

10) Louane

Louane, antigua participante de La Voz, hoy en día es un fenómeno musical en el país vecino. Hizo grandes interpretaciones en el programa de la que destaco la que hizo de la canción de Carla Bruni - Quelqu’un m’a dit. De las propias me gusta Jour 1, Secrets y Avenir. Le reconozco el mérito. Sus padres la apuntaron al programa y mientras su carrera despegaba los perdió a los dos. Y siguió e hizo películas. Aunque las letras de sus canciones no vayan demasiado con mis gustos, me agradan y quería incluirla en esta lista.

No quería despedirme sin recordar a Edith Piaf, Charles Aznavour y Georges Moustaki que tanto me gustaban hace años y a los que sigo escuchando. No olvido mencionar a Céline Dion, tan querida por tantos, y a la que escucho tanto en inglés como en francés. Destaco su sencillo Encore un soir y os animo a buscar el documental francés que le hicieron. Con él comprenderéis el fenómeno Céline.

Sencillos también de Fréro Delavega (Ton visage, Coeur elephant, Le chant des sirènes), Slimane (ganador de La Voz el año pasado, me quedo sobre todo con Paname), Vianney (Pas là y Les filles d’aujourd’hui con Joyce Jonathan), Julien Doré (Le lac), Boulevard des airs (Bruxelles y Emmène-moi), Claudio Capéo (Un homme debout), las canciones de Kids United (Tout le bonheur du monde, L’oiseau et l’enfant y On écrit sur les murs), Hélène Ségara (L’envol), Christine and the Queens (Saint Claude, Paradis perdu) y Amir (J’ai cherché –representante de Eurovisión de Francia el año pasado y al que conocí por una cover de Désenchantée), también he escuchado a Matt Pokora y Christophe Mae, aunque no son de mis favoritos hoy en día. 

Si no he incluido a estos cantantes en el top es porque conozco poco su discografía, sin embargo, no me perdonaba no mencionarlos, con todas las alegrías que me han dado con su música.

P.S. : No, no he puesto fotografías porque hay que juzgarlos por su voz, no por la apariencia y porque han vivido tantas etapas que sería injusto escoger una para ponerles cara. Id a buscarlos, seguro que encontráis algo que os agrada. Este es mi humilde lista, totalmente subjetiva. Si tenéis alguna sugerencia, no olvidéis comentarla. Tengo una curiosidad insaciable en el terreno musical. Viva la música. ¡Viva! 

viernes, 10 de febrero de 2017

Mi experiencia en los Goya 2017

¡Hola a todos!

Hoy quería contaros una de mis últimas vivencias. Conseguí una entrada doble para los Premios Goya en un concurso en la red y decidí llevar a mi madre.

Ni tan solo dos semanas antes me enteraba que había ganado y no tenía nada que ponerme a parte de tener que comprar los billetes y buscar un lugar donde dormir. Las cosas salieron bien y las rebajas  y la familia ayudaron a encontrar lo que hacía falta. Los billetes, visto que el AVE era carísimo, me hicieron pasar 9 horas en un tren infernal sin cortinas, ni enchufes, ni Wifi. No me esperaba un tren tan precario ni tan incómodo. Será la primera y última vez que viaje en un sitio así. 

En Madrid finalmente pude ir con mi amiga ilustradora Lana Neble (si queréis saber quién es y conocerla haced click aquí, os renviará a la entrevista que le hice para este mismo blog). La desvirtualicé después de muchos años de contacto y me pareció maravilloso hacerlo. Poder abrazar a mi amiga, reír y pasear con ella.

Llegamos la tarde del viernes y pasamos a recoger las entradas. Era la primera vez que estaba en Madrid y era para los Goya 2017. Quién me lo iba a decir. Una vez recogidas las entradas, cogimos el metro para ir hacia casa de mi amiga. Allí, dejamos el equipaje y estuvimos tomando algo y hablando.

Al día siguiente fuimos a la Gran Vía, vimos la Puerta del Sol, estuvimos en una tienda de materiales llamada Jeco, que me maravilló. Más tarde fuimos a comprar para comer y una vez comidas, fuimos a una peluquería. Ese día estuve viendo dibujar a mi amiga en directo y viendo cosas juntas.


Más tarde, allá por las siete de la tarde nos empezamos a arreglar y salimos pasadas las ocho de la noche. Un taxi nos llevó hasta el Hotel Marriot Auditorium. Una vez allí, en la puerta, envueltas por una masa de vestidos y esmóquines elegantes, al lado de un camión de RTVE, entramos dentro.

Enorme como era aquello y debido a la cantidad de personas que nos rodeaban seguimos la corriente al gentío y pronto nos encontramos accediendo a la sala del anfiteatro donde se celebraba la Gala. Allí conocimos a dos andaluces muy gentiles, fans de Lady Gaga. Como me aburría y quedaba un rato para que empezase bajamos abajo a hacernos fotos por donde el escenario. 

Poco después, una ayudante empujó a mi madre y le dijo que diese paso a las celebrities. No les contestamos pero dicho sea que para mí más celebrity es mi madre –reina de mi vida-. Tened por seguro que dicen más los que no son celebrities que ellas mismas. Para ellos hacen.

Quizás era una intrusa pero me sentí como un pez en el agua. No considero superior ni inferior nadie a mí. Todos, como humanos que somos, tenemos un igual valor que puede después verse aumentado o disminuido por nuestro comportamiento.

Sea como fuere, unos tienen méritos o fama y por ello se les da un calificativo, pero no deja de ser eso. Sienten y padecen. Aunque el bolsillo les sea favorable, ello no impide que a los demás no les sonría la vida y les de la salud, lo necesario para continuar y luchar por los sueños.

A nuestro lado resultaron sentarse los familiares de uno de los ganadores a Mejor documental (por Frágil equilibrio, que muestra la realidad de hoy día y que se merecían mucho por ese trabajo, estoy segura) y justo al lado Nieves Álvarez que se mostró muy simpática y que sonrío a mi madre cuando esta última pisó su vestido.


Antes de empezar la gala un micrófono pedía a los ganadores que no se excediesen en sus discursos. Sin embargo, como cada año, unos más y otros menos, todos emocionados, hablaron allí en el estrado hasta el límite del tiempo previsto.

[Aviso para navegantes: esta no es una entrada para hablar mal de nadie ni entrar en polémicas varias.] 

Dicho esto, aquello se llenó de colores y peinados varios que anunciaban los ganadores, se armaba el bullicio de felicidad de haber obtenido un premio Goya antes de saltar a las escaleras e ir en su busca.

Como cada uno tiene sus favoritos, yo disfruté con el Goya de Honor de Ana Belén, que años antes le había predicho en casa. Quién me iba a decir que iba a presenciar la entrega. Sorpresas de la vida. El discurso me pareció reflejaba totalmente a Ana. Si bien es verdad que me sorprendieron sus nervios –comprensibles- habiéndola visto actuar. Será que la timidez personal nada tiene que ver con el arrojo actoral.
Destaco también el discurso de Sílvia Pérez Cruz y su canto en directo. Me alegró su Goya, se ve que es una persona comprometida.


Vimos, en definitiva, todo lo que se vio en televisión, sumado a numerosas imágenes divertidas, de cómo los actores que entregaban premios o el presentador corrían al lado de un ayudante para ir hacia el escenario y cumplir la pauta del show organizado que representan los Goya.

Nos divertimos viendo bajar y subir a los actores, que comidos por los nervios, parecían tambalearse. Me parecía de lo más divertido apostar la película en directo que creía ganadora y ver como acertaba. Allí, en pleno show.

Lo que más me gustó fue como los ángulos de la televisión engañan, no porque aquello sea pequeño, sino por la percepción y la reproducción de la gala, que se transforman en algo mucho más mundanal. Porque lo que cambia es la elegancia de los vestidos y los esmóquines, pero la base es la misma. Personas en un vaivén de reconocimientos que no deben de llevarlos al cielo sino retenerlos en tierra y aprendiendo de la vida continuamente.

Después de la gala, había una pluralidad de salas en las que había un aperitivo interminable que se componía por algunas cosas que no sabría nombrar además de por gambas, quesos, embutidos, frutos secos, paella, etc. Todo eso, cerca de las dos de la mañana. Cada sala con un tipo de música diferente y nosotras en medio con los pies destrozados viendo pasar a J.A. Bayona, Ricardo Gómez, Cristina Castaño, Cayetana Guillén Cuervo, Sara Miquel, Montserrat Alcoverro, entre otros, y todos aquellos de los que se desconocen las caras pero no los nombres y que por allí danzaban e iban y venían en tan enorme hotel.

Muchos artistas desaparecieron en salas de fotografía, prensa y televisión. Otros se fueron a habitaciones o fiestas privadas… Todo aquello formaba una masa desigual de personas que no se acababa nunca, fueses por donde fueses.

Otros episodios vividos: las fotografías en la alfombra roja, el enfado de un guardia al querer asomarme donde estaban las cámaras grabando a los famosos y las muecas extrañas de una chica que me pedía que para acceder allí mi entrada tenía que tener un punto amarillo. "A ver, un momento" le dije, a pesar que sabía que no lo tenía. En definitiva, que me gusta el show y encantada hubiese dado uno, subida al escenario. Vaya, eso será otro año, por lo visto.

Ya más tarde, mientras comíamos y bebíamos, dos hombres quisieron jugar con un queso que había de adorno en la mesa de aperitivo y llegaron dos guardias y un jefe que se los llevaron todos para no dar pie a ninguna escena…

Nos dieron las cuatro de la mañana mientras volvíamos, riéndonos de haber visto aquello en directo, de ver a tantas chicas preocupadas frente a los espejos y divirtiéndonos de verdad, como muchos parecen olvidar hacer.


Al fin y al cabo, todo el mundo se agobia de su profesión en un momento o en otro y de esos vi bastantes aquella noche inolvidable por única e innovadora. No fue más de lo que creía ni menos, sin embargo, las propiedades de ver en directo las cosas son siempre mejores que la vida a través de la pantalla, a través de la cual se dejan de percibir tantas cosas.

Me alegro por los que sí estaban y por los que no. Porque mi reconocimiento no es para avariciosos ni creídos sino para aquellos actores y actrices que cada día se parten el lomo una serie larga de horas trabajando y a los que menos se reconoce o tarda en reconocerse.

Termino diciendo lo bonita que fue la experiencia y lo normal que es vista desde dentro. Quitando los trajes, el show y el postureo, es como la entrega de premios literarios de mi instituto, que tantas veces me hizo feliz. Porque la belleza es superarse y alcanzar los sueños, sea cual sea el ambiente.

Larga vida al Arte en general y a los grandes artistas en particular. Pero sobre todo e infinitamente a las grandes personas, se dediquen a lo que se dediquen. Vosotros sí que tenéis un premio al Mejor protagonista de vuestras vidas. ¡Arriba los héroes cotidianos!


Después de levantarnos a las cinco de la mañana para coger el tren a las siete y cuarto... Volviendo en el tren infernal de las nueve horas, leyendo y escribiendo, comiendo y bebiendo, a trozos, después de todas esas horas, ya fue asomando el mar y supimos que ya estábamos en Cataluña y que todo lo que pasase formaría parte de otra historia.

Un abrazo a todos y hasta pronto,

Adriana. 

martes, 7 de febrero de 2017

Lara Ramo: la permanencia del criterio

Después de algún tiempo ausente en el blog, vuelvo con muchas ganas. Espero poder actualizar, de aquí en adelante, más a menudo. 

Hoy os traigo una entrevista a Lara Ramo. Me hizo mucha ilusión hacerla y debo confesar que ya hará un mes que la llevé a cabo. 

Lara Ramo es una persona encantadora: verdadera enamorada del arte, feminista y creadora de contenido en YouTube, entre muchas otras cosas.

Si algo tiene Lara es la permanencia de criterio. Tiene un criterio verdaderamente propio y no se deja llevar por las masas. Le gusta mirar más allá y formar su propio pensamiento. No sólo eso, dentro de esa permanencia de criterio, acepta de buen grado sus equivocaciones, tiene mucha empatía. Siempre y desde el respeto, comparte muy libremente su visión. 

Lara no ha tenido un camino fácil. Sin embargo, la mujer que es hoy tiene mucho que ver con la gran evolución personal que lleva sobre sus espaldas.

¿Queréis conocerla un poco más? ¡Aquí os dejo la entrevista!

Hola, Lara. Bienvenida al blog. Para empezar esta entrevista me gustaría que te definieses a ti misma. ¿Qué es lo que te hace levantarte cada mañana?

No sé bien cómo definirme, en general me considero bastante neurótica. Soy una persona tranquila e introvertida pero me gusta mucho conocer a gente nueva, es otro tipo de timidez y una necesidad de estar sola lo que quiero decir. También soy muy ansiosa, para todo. Por ejemplo, a mí nunca me suena el despertador porque siempre me despierto antes, apenas duermo y si empiezo un libro TENGO que terminarlo cuanto antes, no hay otra opción. Y por otro lado soy bastante desordenada, un poco narcisista y un pelín egoísta. Ahora algo bueno: soy muy empática. En realidad es bueno y malo, depende. No sé, ¿ves? no tengo ni idea de qué decir, me contradigo todo el rato.

En relación con lo que te hace levantarte cada mañana, quisiera tratar un tema. El tema con el que has ayudado a algunas personas que vieron tu vídeo en YouTube sobre la depresión. ¿Qué es lo que no te hacía levantarte cada mañana? Aquí os dejo el vídeo de Lara:


Me gustaría que reflexionases sobre lo que es la depresión, sobre todo en el trato que le da el entorno de la persona que la sufre a la enfermedad.

Lo que me hace levantarme cada mañana ahora son unas inexplicables ganas de vivir, de sentirme útil, de hacer algo, de disfrutar. Me suena a libro de auto ayuda y un poco absurdo decir esto, pero así me siento ahora y lo digo orgullosa porque no ha sido fácil llegar hasta aquí. Antes lo que me hacía no querer salir de la cama era yo misma. Temía a la vida. No le encontraba ningún sentido a la existencia, sólo estaba profundamente triste y enfadada, luego llegó la apatía. No encuentras razones, aunque tengas mil cosas que hacer, nada es suficiente porque no quería hacer nada ni ver a nadie ni existir. No hay más, eso era todo o nada.

La mayoría de personas no lo entienden. Con suerte, los que me quieren y algunas personas empáticas me han respetado y apoyado. Para el resto es muy difícil porque no hay suficiente información y la gente cree que es tu culpa que estés triste. La depresión ni siquiera es estar triste. Ni siquiera tiene que haber un motivo. Eso es muy difícil de entender para muchos

Y después están los que atacan gratuitamente a una persona que ha intentado expresar la verdad de la enfermedad.

Yo diría que hay otras personas que ante mi testimonio, el vídeo, se dedicaron por desgracia a faltarme al respeto, a culparme a mí de estar así, a despreciar a las personas que lo sufren.

Y a decir que la Psicología no vale para nada, cosas como: tienes que hacer ejercicio, todo el mundo está triste alguna vez, no es para tanto, porque les cuesta entender que una enfermedad mental sea tan paralizante. Por ejemplo yo he dicho un montón de veces que me sentía mal, que me dolía la tripa para cancelar una cita porque sabía que no entenderían que dijera "me siento fatal, no soy capaz de salir, simplemente no puedo y no hay ninguna razón". Necesito que la gente entienda y respete esto porque es fundamental para ayudarnos.

¿Cómo influye el arte en tu vida y en tu personalidad? 

El arte en mi vida lo ocupa todo. Es la razón por excelencia que encuentro para estar viva. La música, el cine, la pintura, la literatura, en fin, todo lo que puede considerarse arte es lo que más me llena. Me hace feliz, me hace crecer, me apasiona aprender y dios, hay tantísimo que ver y escuchar y leer y hacer. El arte no tiene fin y no estoy segura de cuáles son sus límites pero permanece, crece en mí como una semilla. El arte, parafraseando a James Rhodes y su música clásica, me ha salvado la vida.

¿Qué es para ti el feminismo? ¿Cómo y cuándo apareció en tu vida? Hoy en día está muy patente en tu persona y creo que es muy importante hablar de ello. 

Para mí el feminismo es un movimiento político social económico y cultural que lucha por la liberación de la mujer.

En cierto modo siempre he sido feminista, pero no lo reconocí como tal hasta hace un par de años cuando salí de una relación abusiva que me hizo por fin abrir los ojos. Empecé a quitarme la venda, a leer, a investigar y a formar mi propia opinión sobre todo lo que concierne a la mujer. Hoy en día es algo muy importante para mí y en las redes sociales y en mi vida personal hablo muchísimo de ello, creo que hay que hacerlo, hay que llenar espacios. Me ha dado apoyo, paz, libertad y una lucha de por vida.

Tus influencias más remarcables.

Tengo muchísimas influencias. Prácticamente todo el arte es una influencia.

¿Cuáles son las más arraigadas, las más características para ti?

Por ejemplo a la hora de escribir todo el mundo debe saber ya que yo busco a Alejandra, a Sylvia y a Virginia en mí, aunque puede cambiar si encuentro una nueva inspiración.

En música por ejemplo mi gusto es un poco caótico. Mi cantante favorita es Amy, pero me rompen Andrés Suarez o Quique, me flipan Ariana Grande, Selena Gómez y Justin Bieber y según para qué momentos me pongo reggaeton, o sea que no tiene ningún sentido. Creo que toda expresión artística y artista tiene su momento de calarnos hondo.

Dinos pictóricas, fotográficas, habla de la ilustración que te gusta…

Por ejemplo en fotografía me apasionan los retratos de Linda Wolf, Annie Leibovitz y aquella foto de Lennon con Yoko Ono, Gisèle Freund, y algunas fotógrafas españolas como Aida Pascual, Dara Scully, Bárbara Traver o Eva Diapasón

En cuanto a ilustración te diría mil, por ejemplo a Lana Neble, Paula Bonet, Sara Herranz, Conrad Roset, Cata Gellen, Flavita Banana o Ivan Alifan... Sigo el trabajo de todos en las redes sociales.

¿Qué te aporta YouTube como creadora de contenido? ¿Cómo diste el paso?

Pueeeeees... Youtube me ofrece un espacio de crecimiento personal, me encanta la fotografía, me encanta hacer vídeos, aprender a editar... Todo eso me apasiona. Además creo que es muchísimo más cercano, siento que directamente hablo con quién me ve y ayuda quizá un poco a conocerme mejor. Me da cercanía. En realidad el paso lo di hace años. Me dedicaba a hacer vídeo poemas bastante cutres, caseros y de calidad nefasta grabados con un móvil chino y cero recursos. Pero me apasionaba hacerlo. Cuando decidí empezar de nuevo dejé estos vídeos en privado y arranqué con otra visión más amplia. Ahora mi canal no va de nada en concreto, de mí, de las cosas que me gustan o de las que quiero hablar.

¡Y hasta aquí! Muchísimas gracias Lara por tu atención y tus respuestas.

A todos los demás, si queréis saber más sobre Lara podéis encontrarla en Twitter, YouTube o Instagram (donde encontraréis el link para la compra de sus poemarios), además de en su blog

Si queréis saber sobre otra faceta más de Lara: ser au pair en Reino Unido, podéis buscar en su canal el vídeo en el que explica su experiencia.  

Un abrazo a todos. Espero que os haya gustado la entrevista, tanto a los que la conocíais (así sabréis un poco más de ella si cabe) como a los que no (que la habéis conocido).

Hasta pronto. Feliz semana,

Adriana